Dice el poeta Colombiano, Miguel Iriarte sobre la escritura de Eugenia Sánchez Nieto
"Todo ese universo, esa imaginería oscura, opresora de la ciudad en la noche y sus personajes imprevisibles que están en su primer libro… “Que venga el tiempo que nos prenda” tiene una atmosfera irrespirable, una desolación que a veces alcanza al verso, metaforizada, simbolizada… preocupación social que se ha mantenido a lo largo de toda su escritura, acompañada de una dimensión lingüística que obedece a una mirada muy personal…En esos recientes libros aparece toda esa imaginaria de trenes en los que viaja el tiempo vestido de un extraño uniforme, imagen maravillosa, caballos azules y toros rojos y negros; toda esa fauna delincuencial de la ciudad; todo el erotismo sufriente, desesperado, como es previsible que sea, me hizo recordar el erotismo de ciertas películas alemanas de la guerra, donde el cuerpo del otro es una tabla de salvación en medio de la guerra de la tragedia, hay una válvula de escape un oasis ilusorio, todo ese mundo nocturno de pronto aterriza de una manera violenta, se vuelve el libro casi una crónica de esta violenta realidad, me ha encantado encontrarme realmente con su poesía…en sus versos hay un espíritu desencantado hay una especie de afortunado fatalismo que le da a los poemas una conciencia muy alerta que no cae en las trampas de la felicidad, una conciencia muy crítica, algo que define mucho su poesía muy claramente…A propósito de expediente sonoro, cítara, el saxo, el piano, la armónica, el violín, el violonchelo, Chopin, Dylan, hay en su poesía una banda sonora, hay personajes que cantan, que tocan distintos instrumentos y que fundan en ese accionar musical, en esa forma de expresión, un elemento fundamental de los poemas, que llama la atención que esté tan atada a la música no como simple referencia sino la música estructurando cosas fundamentales del poema; y otra cosa que me llama mucho la atención, es el asunto teatral, una presencia definitiva que en los poemas está marcado, hay poemas que son una clara descripción de una puesta en escena eminentemente teatral. Estos dos libros son una manera extraordinaria de conocer y encontrar un universo de sugerencias, insinuaciones de cosas no dichas, que abre la oportunidad al lector de descubrir esa imaginería de lo surreal y onírico tan fuertemente presente y que un buen lector siempre encuentra matices reveladores."
Singular voluntad
Corría por calles
perseguida por su
amante infiel
un abrigo negro adornaba la
noche
aún el alba no se asomaba
coros lacerantes la
detenían
su amado le demostraría su amor
Sus deseos extremos de
palpar
otros cuerpos
de sentir el gusto en sus
manos
de abrir la boca con los
dedos
la saliva de la bella caía
en un pozo
todos los ojos se prendían
a su cuerpo
exigiendo una respuesta
aturdida, ambigua,
alucinada, sin ver
golpeaba su rostro
la noche caía con muecas
cínicas
con desalojos en el lugar
más peligroso
La noche abierta la recibía
corría por calles
interminables
una navaja lista a penetrar
un cuerpo
espantosos seres asustaban
las calles
él la amaba de una manera perversa
ella lo disfrutaba
los amantes hostigados
melenas al aire,
multiplicidad de prendas,
cuerpos flotando
la piel, el sudor, el aire
agujereado.
Amé el rostro del amor
con sus labios rozados y sus ojos iluminados
su cuerpo desgonzado y ardiente
sus palabras melifluas
su desvarío instantáneo
Amé la idea del amor
sus apasionadas y gastadas palabras
el fanatismo que convoca e incita
el desborde de muertos
fogonazos, fetiches, abalorios,
las voces del amor han poblado el mundo
Amé el instante del amor
su sentido de pertenencia
las múltiples heridas del amante
la muchacha declarada suicida
su mirada fugaz
El amor que engendra odio
el amor enmascarado
amé el rostro del amor
con sus labios violeta y su mirada perdida.
Me entregué buscando un pasado que no existía
su joven marido no la amaba
su madre la quería de una manera particular
ella jugaba a una fortaleza que no tenía
a una racionalidad estúpida
nada tenía su lugar
El tiempo inclemente y seguro cedía su
espacio
la palabra imponía su desvarío
frutos atrapados bajo la madera
el viento levanta techos agrede corazones
el que soporta tanto soporta aún más
Torpe y abusiva recurro a la palabra
mejor desaparecer totalmente
sin recordar un perfume, una calle, una
palabra,
desaparecer radicalmente sin opción.
Ventura del deseo
Al fin el silencio de los bárbaros
la majestad del piano al borde de la noche
el verde de la
sabana
sigiloso un bello joven se acerca desde muy
lejos
danza y da suaves vueltas en el aire
una mujer lo enlaza en su recorrido
una carreta jalada por caballos
muestra risas de jóvenes enamorados
el tiempo de la caricia, del espasmo,
del erizamiento
allí en un galpón abierto a las estrellas
sucumbieron al placer desbordado del cuerpo
la vida adquiría sentido en este instante
de abandono
Ese querido joven ya no tiene rostro
se perdió en el mundo de las furias
la joven llora sobre la ciudad
descalza busca una brillante piedra
locos sonidos la entusiasman
siente el calor de la tarde y los labios de
un joven
que besa
sus ojos
el tiempo del espasmo, del erizamiento,
la ventura del deseo
La oscuridad y sus sinuosas presencias
la imagen anónima y fugaz de una niña
de ojos grandes y mirada incisiva
el ladrido de perros desoyendo
las voces de sus amos
la ciudad visitada, recorrida,
con las banderas sacudidas por el viento
los guerreros abandonados
y felices por fin en la fría tierra
el tumulto de voces calladas
el eterno trabajo de la bella de negro
el tiempo del espasmo, del erizamiento.
Oscura
Cuántos rostros creí hallar que hablaban del amor
escudriñe tu mirada mil veces
creí en el amor, y lo retuve en instantes
transparentes
en cada abrazo, los caminos abiertos
los días vibrantes
el viento y su canto perpetuo,
la banca en el parque solitario
la mujer insomne recorriendo calles de
asombro
los encuentros en penumbra
mil veces busqué tu mirada
“luna quebrada en la noche de mi desvelo”
Volver a tenerte, retenerte
cabellos dorados, sol quemante
escurrirme en tus brazos, noches iluminadas
piel brillante, manos que rodean
acarician, aprisionan
el frío me abraza, me soporta, me eleva.
Plateadas figuras de agua
piedra milenaria que atesora palabras
de instantes luminosos
palabra mágica que arrebata, atraviesa
estremece
¿Cuántos rostros tuviste?
la capa roja calienta la tierra,
ya nada es transparente
en la noche del frío una mujer
se adelanta a su destino.
