lunes, 23 de agosto de 2021

Eugenia Sánchez Nieto - Singular Voluntad

 





Dice el poeta Colombiano, Miguel Iriarte sobre la escritura de Eugenia Sánchez Nieto


"Todo ese universo, esa imaginería oscura, opresora de la ciudad en la noche y sus personajes imprevisibles que están en su primer libro… “Que venga el tiempo que nos prenda” tiene una atmosfera irrespirable, una desolación que a veces alcanza al verso, metaforizada, simbolizada… preocupación social que se ha mantenido a lo largo de toda su escritura, acompañada de una dimensión lingüística que obedece a una mirada muy personal…En esos recientes libros aparece toda esa imaginaria de trenes en los que viaja el tiempo vestido de un extraño uniforme, imagen maravillosa, caballos azules y toros rojos y negros; toda esa fauna delincuencial de la ciudad; todo el erotismo sufriente, desesperado, como es previsible que sea, me hizo recordar el erotismo de ciertas películas alemanas de la guerra, donde el cuerpo del otro es una tabla de salvación en medio de la guerra de la tragedia, hay una válvula de escape un oasis ilusorio, todo ese mundo nocturno de pronto aterriza de una manera violenta, se vuelve el libro casi una crónica de esta violenta realidad, me ha encantado encontrarme realmente con su poesía…en sus versos hay un espíritu desencantado hay una especie de afortunado fatalismo que le da a los poemas una conciencia muy alerta que no cae en las trampas de la felicidad, una conciencia muy crítica, algo que define mucho su poesía muy claramente…A propósito de expediente sonoro, cítara, el saxo, el piano, la armónica, el violín, el violonchelo, Chopin, Dylan, hay en su poesía una banda sonora, hay personajes que cantan, que tocan distintos instrumentos y que fundan en ese accionar musical, en esa forma de expresión, un elemento fundamental de los poemas, que llama la atención que esté tan atada a la música no como simple referencia sino la música estructurando cosas fundamentales del poema; y otra cosa que me llama mucho la atención, es el asunto teatral, una presencia definitiva que en los poemas está marcado, hay poemas que son una clara descripción de una puesta en escena eminentemente teatral. Estos dos libros son una manera extraordinaria de conocer y encontrar un universo de sugerencias, insinuaciones de cosas no dichas, que abre la oportunidad al lector de descubrir esa imaginería de lo surreal y onírico tan fuertemente presente y que un buen lector siempre encuentra matices reveladores."


Poemas del libro "Singular Voluntad", colección "Sembremos arte", ediciones Grainart, julio 2021, cali, Colombia.      


Singular voluntad 

 

Corría por calles perseguida por su

amante infiel

un abrigo negro adornaba la noche

aún el alba no se asomaba

coros lacerantes la detenían

su amado le demostraría su amor

 

Sus deseos extremos de palpar

otros cuerpos

de sentir el gusto en sus manos

de abrir la boca con los dedos

la saliva de la bella caía en un pozo

todos los ojos se prendían a su cuerpo

exigiendo una respuesta

aturdida, ambigua, alucinada, sin ver

golpeaba su rostro

la noche caía con muecas cínicas

con desalojos en el lugar más peligroso

 

La noche abierta la recibía

corría por calles interminables

una navaja lista a penetrar un cuerpo

espantosos seres asustaban las calles

él la amaba de una manera perversa

ella lo disfrutaba

los amantes hostigados

melenas al aire, multiplicidad de prendas,

cuerpos flotando

la piel, el sudor, el aire agujereado.

 

 Las voces del amor 

 

Amé el rostro del amor

con sus labios rozados y sus ojos iluminados

su cuerpo desgonzado y ardiente

sus palabras melifluas

su desvarío instantáneo

 

Amé la idea del amor

sus apasionadas y gastadas palabras

el fanatismo que convoca e incita

el desborde de muertos

fogonazos, fetiches, abalorios,

las voces del amor han poblado el mundo

 

Amé el instante del amor

su sentido de pertenencia

las múltiples heridas del amante

la muchacha declarada suicida

su mirada fugaz

 

El amor que engendra odio

el amor enmascarado

amé el rostro del amor

con sus labios violeta y su mirada perdida.

 

 Burla del juicio 

 

Me entregué buscando un pasado que no existía

su joven marido no la amaba

su madre la quería de una manera particular

ella jugaba a una fortaleza que no tenía

a una racionalidad estúpida

nada tenía su lugar

 

El tiempo inclemente y seguro cedía su espacio

la palabra imponía su desvarío

frutos atrapados bajo la madera

el viento levanta techos agrede corazones

el que soporta tanto soporta aún más

 

Torpe y abusiva recurro a la palabra

mejor desaparecer totalmente

sin recordar un perfume, una calle, una palabra,

desaparecer radicalmente sin opción.


 Ventura del deseo

  

Al fin el silencio de los bárbaros

la majestad del piano al borde de la noche

                               el verde de la sabana

sigiloso un bello joven se acerca desde muy lejos

danza y da suaves vueltas en el aire

una mujer lo enlaza en su recorrido

una carreta jalada por caballos

muestra risas de jóvenes enamorados

el tiempo de la caricia, del espasmo,

                                del erizamiento

allí en un galpón abierto a las estrellas

sucumbieron al placer desbordado del cuerpo

la vida adquiría sentido en este instante

                                 de abandono

 

Ese querido joven ya no tiene rostro

se perdió en el mundo de las furias

la joven llora sobre la ciudad

descalza busca una brillante piedra

locos sonidos la entusiasman

siente el calor de la tarde y los labios de un joven

                                    que besa sus ojos               

el tiempo del espasmo, del erizamiento,

la ventura del deseo

La oscuridad y sus sinuosas presencias

la imagen anónima y fugaz de una niña

de ojos grandes y mirada incisiva

el ladrido de perros desoyendo

las voces de sus amos

la ciudad visitada, recorrida,

con las banderas sacudidas por el viento

los guerreros abandonados

y felices por fin en la fría tierra

el tumulto de voces calladas

el eterno trabajo de la bella de negro

el tiempo del espasmo, del erizamiento.

 


  Oscura


Cuántos rostros creí hallar que hablaban del amor

escudriñe tu mirada mil veces

creí en el amor, y lo retuve en instantes

                         transparentes

en cada abrazo, los caminos abiertos

                        los días vibrantes                                       

el viento y su canto perpetuo,

la banca en el parque solitario

la mujer insomne recorriendo calles de asombro

los encuentros en penumbra

mil veces busqué tu mirada

“luna quebrada en la noche de mi desvelo”

 

Volver a tenerte, retenerte

cabellos dorados, sol quemante

escurrirme en tus brazos, noches iluminadas

piel brillante, manos que rodean

                          acarician, aprisionan

el frío me abraza, me soporta, me eleva.

 

Plateadas figuras de agua

piedra milenaria que atesora palabras

de instantes luminosos

palabra mágica que arrebata, atraviesa

                                          estremece 

            

¿Cuántos rostros tuviste?

la capa roja calienta la tierra,

ya nada es transparente

en la noche del frío una mujer

                  se adelanta a su destino.

 

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 27 de diciembre de 2020

Eugenia Sánchez Nieto - Liturgia

LITURGIA 




Nota de Presentación  

                                                 Zeuxis Vargas


Despedazamiento y fantasmagoría como conjuros acertados para nombrar la nocturnidad de una realidad expuesta son los artilugios de una mujer que transita los corredores del desgarramiento y el grito.

 Guardiana de una voz conversacional, silente, creadora de sentenciosas imágenes, su arte se desbanda hacia la alquimia y el desenmascaramiento de la malandanza humana.

 Eugenia Sánchez Nieto emplaza en su poesía el culto confesional de quien se habita críticamente para re-pensarse. Ausculta el rincón último del hombre, lo expone a su lugar íntimo: su encierro.

 Hablar de la poesía de Sánchez Nieto es invocar un cortejo de suplicios y desalojos que blanquea la invisibilidad de los gritos.

 Ampliamos la colección Obra abierta, con Liturgia, una muestra antológica de poemas de una de las poetas más iluminada por furias y abandonos.

 Entrar en la colección Obra abierta, significa sumergirse en las hondas señales de los más intrigantes poetas de Colombia y el mundo. Es dar, con un reflejo siniestro que instituye el umbral de la otra realidad. Acrecentamos la dislocación sublime, a través de Liturgia.


Descarga gratuita : chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://b5cf9b7076.cbaul-cdnwnd.com/fec73e320d3f5d3c35b96fe14aade121/200000022-351c0351c3/9.LITURGIA.pdf?ph=b5cf9b7076 

Este libro hace parte de la Colección Obra Abierta, publicada por el escritor Zeuxis Vargas, Bogotá, Colombia, 2020 - año de la pandemia.


 Zeuxis Vargas: escritor Colombiano, varios libros de poesía y cuento publicados.


Poemas del libro virtual, publicado por el escritor, Zeuxis Vargas, Bogotá 2020, (año de la Pandemia)


LITURGIA

 

  

1-

El hombre colgado con los brazos en cruz

suplicios, desalojos, desprecio por el cuerpo del otro

no hay ni conmoción ni horror

la cultura de la desvergüenza

los prisioneros muestran sus cuerpos derrotados, apaleados

sangre en la pared, en el piso, en las manos

un gran manchón en la fiesta de los encapuchados

muertos con el horror en sus miradas

el abuso como forma de vida, de placer…

rostros feroces y sonrientes

imágenes del horror… y la risa como aleteo, aleteo bárbaro…

 

 

2-

Miradas entrecruzadas, cargadas de perplejidad

el agua nos invade, nos ahoga, nos arroja

el miedo sube una escalera sin fin

el hombre contra la tierra y contra el mar

un virus recorre el mundo

el saqueo, la tierra no aguanta más…



LAS FORMAS DEL VACIO

 

 Dentro de un gran salón hay una mesa enorme de billar

sus esferas de diversos colores se mueven

                                 sobre la pizarra verde

en penumbra hombres silenciosos

se desplazan en una danza lenta y alegre

observo detenida como una vela se derrama

                               y cae sobre la tela

una lámpara y un reloj diseñan la forma del olvido

desde la calle un hombre

entra armado buscando una mujer

la que lo observa cae lenta

                             con un tiro en la frente

el sonido lejano de una carambola

el billar se ilumina

amedrentados por el pistolero

salen uno a uno a la noche fría

un día más donde vivir es un milagro.



SEÑORA DEL MANTO NEGRO 

 

 

¿Quién es aquél que ausculta la verdad?

vamos donde el viento susurra al oído

donde el amor es la ceguera y el olor el encuentro

todos amamos un ilusionista

en las noches busco un lugar donde descargar el pensamiento

en la tiniebla lo persigo.

 

¿A dónde van las palabras?

al estremecimiento que provoca la muerte

al lugar de la simpleza donde un niño escribe sin reír

atúrdelos, ellos dejarán escaparte.

 

¿Por qué te abriste la camisa?

por el aire, por el rumor del mar

el océano repetido de muertos

por el viento incansable, que trae remotos secretos

¿acaso no valía la pena

la dificultad de superar lo repetido?

 

¿Para qué todo este tiempo?

para mirarnos, para atravesar la cuerda más floja

para descubrir la dificultad, los mil rostros sonrientes

¿Quién te nombró señora del manto negro, señora del juicio?

sorpréndelos, ellos dejarán escaparte.

                   

 

 

 

 










miércoles, 19 de febrero de 2020

Lo Inasible Eugenia Sánchez Nieto - Fernando Denis






Nota de Presentación 


                               Fernando Denis
 

Otra vez la poesía nos invade, nos acecha con sus milagros, y en sus palabras caben todos los asombros destinados a nuestra vida, a nuestra soledad insalvable. Las palabras son nuestros talismanes. Símbolo, asombro, sueño, soledad, noche, y una incandescente magia que conmueve nuestra forma de observar el mundo.
Eugenia Sánchez Nieto observa el cadencioso sueño que la ampara cuando escribe, el sueño de una sílaba que ha recorrido los laberintos del lenguaje, la flama inmensa que devora las orillas del tiempo cada vez que la nombra. Escribe mientras su sueño recorre todas las cosas, cuando gravita la levedad de la sílaba sobre los objetos. En cada pausa, las palabras parpadean. Es su manera de interrogar el mundo.

de un árbol rosado se esculpe tu forma
nada será igual
el sonido de un violín apacigua la noche.

Otra vez llega la noche y con ella su lóbrega maravilla, su perfecta relojería de sombra, su maquinaría celeste, trae los grandes e incesantes misterios del hombre, pero también sus palabras. Eugenia Sánchez Nieto sobrevive a esas palabras y a su asombrosa ironía, en precario equilibro sobre muchos abismos reales e imaginarios escribe con buen pulso el sarcasmo implacable, también su testamento de hechicera y peregrina, entrelaza recuerdos perdidos en la niebla de los años con nítidos fragmentos de su museo imaginario que caen como trozos de vidrios sobre la losa pulida de un viejo caserón en penumbras.  Escribe y se nota en su tono el peso de la escritura, como si dejara reposar en ella todo su cuerpo, su femenino trasegar por todas partes. Espera el invierno, sus cuarzos, espera la reflexión del agua para embriagar sus sentidos y darles otro significado a sus párrafos, quiere resaltar con lápiz rojo el intrincado brillo blanco de los hexámetros de la lluvia, la sed escarlata del amor que todo lo puede, aprieta los párpados y retiene en ellos la belleza sin par de una infancia y sus paraísos personales. En ella llueve como llueve en un bosque sembrado de hayas, busca en la espesura la huella de una metáfora que justifique su estancia en el mundo, que la salve de sí misma, de sus defectos personales, que logre cristalizar sus deseos. Busca palabras sembradas por sus mayores en la hondura de la noche. Como Silvia Plath, como Alejandra Pizarnik, Eugenia Sánchez Nieto socava los instantes, los estruja, les arranca silencios desgarradores de su pasado para dar de comer a sus fantasmas. Ha renunciado a casi todo, menos a esa doble que la acompaña, su palabra: escribe por pasión, pero también lo hace como si quisiera pagar una antigua deuda, se afana por entregar las sílabas que son a la hora que el destino lo impone. Su verso es metálico, como las monedas, y en su poesía está el sacrificio y la esperanza, la sed de gobernar el reino de la escritura, de poseer sus reliquias. Escribe para el sueño, para construir una realidad paralela que cure todas sus heridas. “Para mí la poesía es un constructo hecho de sueño y realidad-glosa en alguna margen de su vida-; escribo impulsada por fuerzas e intenciones conscientes e inconscientes, mediante este imaginario procuro derrotar la desesperanza, el desánimo; me aferro a la poesía porque creo que a través de ella el mundo se humaniza. Siempre resulta muy gratificante la poesía, tengo cierta mirada romántica y le apuesto a las causas perdidas”.
Lo Inasible es un libro cadencioso, hecho de pesados metales, de enormes abismos, de infranqueables yermos que callan incertidumbres, colmado de un pasado implacable que trata de acomodar en su mano cóncava para abrir algunas puertas, para cerrar las otras. Aquí están casi todos los poemas escritos por Eugenia Sánchez Nieto hasta ahora, en que aún la sobrevive el verbo alado y el asombro.
     
                                                        
                                                          Fernando Denis
                                                           Poeta Colombiano
                                                                                                          




PALABRA EN EL VIENTO



1-
La palabra se bate con el miedo con el odio
de la entraña del tiempo vivido
del aturdimiento, del momento postergado
de la belleza
del canto imponente
asciende por el aire una mariposa azul
                                    titila en el viento.

Del tiempo de la infamia
                   de la blanca indiferencia
de los murmullos y la risa
                 del reclamo y el perdón
de la noche y sus pesadillas
                     del indescriptible vacío
brotan las palabras         
                        cargadas de sueño y delirio.


2-
Lo no dicho es una forma de pensamiento sin palabras
las palabras juegan a solas
al aire libre se colocan una detrás de otra
                                   imaginando una escalera
el hombre lucha por subir a través de ella.
Estas lo derrotan una y otra vez
las palabras tienen forma
y no están dispuestas a dejarse asir
las palabras se escapan una y otra vez
-algunos creen sostenerse sobre ellas
dominarlas y encontrar la cima-
nada las detiene
las formas juegan con los sentidos
ellas permanecen ocultas, expectantes…



 BAJO TIERRA



1-
Cuerpos mutilados, masas informes
muecas de miedo yacían bajo la tierra
ríos impacientes intentaban borrar marcas de espanto
la tierra se revolcaba al recibir tanto cuerpo junto
el amor de los habitantes había sido extirpado
                                                lamentos en círculo
aquel que se salía era aplastado sin piedad
ni pájaros ni amaneceres ni cantos
impacientes buscaban caminos todos transitados
ciudad revisitada con sus nubes cargadas
el amor estaba hecho a la medida de sus semejantes
desgraciados cantaban eternas letanías
                                           no había calma.


2-
Bellos hombres agujereados de espalda
                                      de frente, en la cabeza
cuerpos tensos y mirada atónita
un vaho sale de su cuerpo
jóvenes alegres guiados -sin saber-
                            en la ruta de la noche
el trazado en su piel joven
                     el bello fulgor en su rostro
 lenguaje de sombras y silencio
señas y silbos extraños rondan sus cabezas
sus familias aletargadas esperan…
el tiempo desciende y abre la puerta
la noche entra en sus aposentos
                               -nadie sabe nada-
extraviados de sí
recorren un largo túnel negro sin luz al final.

                                     
3-
Acuérdate que por allá hay gente mala
                                        asesinan por encargo
se toman la vía, hacen redadas
si el sol está de frente
                         matan sin piedad
extraña tierra esta
hombres de mirada feroz
-  cuchillo, metralla, bomba -
                     tierra caliente y sin freno.     



FALSA FRONTERA



Visité por milésima vez
un edificio en ruinas  
en el que habite en los años sesenta
recorría unas escaleras oscuras
que siempre me infundieron miedo
hombres ocultos en las tinieblas
observaban pasivamente
increíble haber sobrevivido
a ese edificio siniestro.

Viajaba sola atisbando
en medio de ladrillos mohosos
una vida ajena y extraña:
transeúntes sonrientes visitados por la lluvia
una canción olvidada
una niña con ojos vendados
mirada fijamente por un hombre corpulento
el edificio en ruinas había sido derrumbado
la memoria se perdía en una visión verde
de un parque habitado por malandros.



 MIMETIZADOS



1-
Cuerpos entregados mimetizados
uno tras otro todos los espacios son copados
frenesí, despojamiento, brazos al aire, la voz ronca sacude
voces, guitarras, baterías, el cuerpo tiembla
la noche maravillada, brazos, sudores, rostros, todos en uno
la multitud… prendas rojas, blancas, azules
momento fugaz, estremecimiento, miradas encontradas
bocas desde un solo grito.


2-
La gente sumergida, abismada
escucha el violín de la muchacha violeta
en medio del jardín, los árboles asombrados
la música entra lenta, sin resistencia mece, invade
con el dorso tatuado lanza su oración
las notas abrazan la multitud.